El Gobierno aprueba el nuevo DORA II para el periodo 2022-2026
El DORA establece las condiciones de calidad, capacidad, y accesibilidad que deberán cumplir los aeropuertos de Aena en dicho quinquenio.
El Documento apuesta de forma decidida por la sostenibilidad medioambiental que pasa a ser, junto con la seguridad y la calidad en el servicio, uno de los pilares de la gestión aeroportuaria que establece el DORA 2022-2026.
Se establece una congelación de la senda tarifaria de Aena durante los próximos 5 años, lo que sitúa las tarifas de Aena entre las más competitivas y, por tanto, contribuirá a atraer nuevas compañías y a la recuperación del sector del transporte aéreo.
La inversión prevista asciende a 2.250 millones de euros directamente vinculados a la actividad aeronáutica, con una media de 450 millones al año.
El Consejo de Ministros, en su sesión de este martes 28 de septiembre, ha aprobado el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA II) para el periodo 2022-2026.
Entre los objetivos estratégicos que guiarán la actuación de Aena en este periodo serán:
- La recuperación del tráfico y la gestión eficiente de la red aeroportuaria en términos de seguridad y calidad.
- La sostenibilidad medioambiental como eje vertebrador de las actuaciones.
- La innovación como pieza esencial para la eficiencia y la calidad en la prestación del servicio.
El documento establece una congelación de la senda tarifaria de Aena durante los próximos 5 años, para situarlas entre las más competitivas, y contribuirá a atraer nuevas compañías y a la recuperación del sector del transporte aéreo.
La inversión en estos cinco años asciende a 2.250 millones de euros, unos 450 millones de inversión media anual para dar respuesta a las necesidades de los usuarios y superar las graves consecuencias que la pandemia ha provocado en el transporte aéreo. Como se preveía, el Gobierno no ha cedido a las presiones que le han llegado desde la Generalitat y sectores empresariales y no ha incluido en el plan la ampliación del aeropuerto Josep Tarradellas-El Prat, que suponía una inversión de 1.200 millones de euros en veinte años. Dora II sí acomete inversiones en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas por importe de 1.600 millones.
Las mayores cuantías de los proyectos de inversión en capacidad se han trasladado al DORA III (2027-2031), apuntan desde el gestor, ya que la pandemia ha hecho que las cifras de tráfico caigan y su recuperación se prevea, según los organismos internacionales, para la recta final del periodo que comprende el DORA II hacia el 2026.
Por otro lado, el compromiso con la sostenibilidad medioambiental se medirá con la incorporación de 6 nuevos indicadores medioambientales que completarán los estándares de calidad del servicio del DORA 2022-2026. En materia de inversiones y con objeto de potenciar la sostenibilidad en la red de Aena, se llevará a cabo el ambicioso Plan Fotovoltaico, que permitirá a Aena la autogeneración de toda su energía eléctrica en 2026.
La aprobación del documento culmina un largo e intenso proceso de diálogo y concertación desarrollado a través de la Dirección General de Aviación Civil, que comenzó con la propuesta inicial de Aena, sobre la que se ha pronunciado la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la Dirección General de Política Económica del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, y que fue presentada también a los Comités de Coordinación Aeroportuaria.
Aena sufrirá una reducción de hasta 1.500 millones de euros en sus ingresos después de que el Congreso decidiera rebajar los precios de alquiler de las tiendas y restaurantes de los aeropuertos en una enmienda a la ley de Ordenación del Transporte Terrestre.
Aena ha sacado una nota de prensa en la que su presidente Maurici Lucena ha declarado que "este DORA da estabilidad y será el impulso necesario para garantizar una recuperación sostenible medioambientalmente y de calidad en el sector aéreo y en el turismo"
Asimismo, Lucena pone en valor que las tarifas de Aena seguirán siendo las más competitivas en Europa y permitirán que las infraestructuras aeroportuarias de la red sigan siendo las más eficientes de su entorno. El presidente y consejero delegado considera, además, que la aprobación del DORA facilita entrar en un periodo de certidumbre tras la COVID-19.
A la espera de analizar los detalles contenidos en el documento, Lucena ha afirmado que “el gran reto del sector para el próximo quinquenio será recuperar los niveles de tráfico aéreo previos a la pandemia y trabajar conjuntamente con las aerolíneas para alcanzar ese objetivo común”.


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